Dos perfiles que están despegando (y dos formas nuevas de quemar dinero)
Hay una conversación que se está repitiendo en el mercado de CS ahora mismo, y se repite desde dos lados a la vez.
Del lado del founder suena así:
“Necesitamos alguien que ponga orden en postventa. Estamos pensando en un CS Ops. O quizá un perfil más comercial que empuje renovaciones. ¿Cuál contratamos primero?”
Del lado del CSM con años de experiencia suena así:
“Llevo tiempo sintiendo que he tocado techo. ¿Me muevo hacia Ops o hacia revenue?”
Dos preguntas distintas bajol mismo error debajo: las dos asumen que el problema es el perfil. Y el problema casi nunca es el perfil, sino el orden.
El fenómeno actual
Cada vez veo más ofertas de CS Ops y de CS con ownership de revenue, y tiene toda su lógica pues el mercado ha entendido que Customer Success no puede ser solo “gestionar cuentas y apagar fuegos”, y estos dos perfiles representan la profesionalización de la función. Uno construye la máquina. El otro captura el valor que la máquina genera.
El problema que veo es que se están contratando como si fueran la solución, cuando en realidad son amplificadores de algo crítico donde si debajo hay sistema, lo escalan pero, si debajo hay caos, lo escalan también.
Cómo se quema el dinero (lado founder)
El patrón que veo repetirse en startups B2B SaaS que crecen rápido en ventas:
Contratan un CS Ops o alguien que venga a hacer ese rol para “poner orden”. El perfil llega con ganas, monta dashboards, define procesos, configura el CRM. Y a los tres meses está haciendo informes sobre datos en los que nadie confía, para reuniones donde nadie decide nada con ellos. No porque sea malo el sistema, sino porque le han pedido operar un sistema que no existe. No se puede optimizar lo que nunca se diseñó desde arriba.
⚠️ Un ejemplo real: Una empresa quería una radiografía de sus clientes para decidir mejor. Pero los departamentos no querían compartir información, y los equipos que tenían que construir el cuadro de mandos llegaban cada uno con sus prioridades. El resultado: las primeras semanas se montó una base de datos manual para ver qué información ayudaría de verdad a decidir. Seis meses después, seguían igual, actualizando esos datos a mano. Nadie quería asumir la responsabilidad de automatizar, los datos eran malos, y desde C-Level nadie empujaba el proyecto.
O contratan un perfil de CS Revenue para “empujar renovaciones y expansión”. El perfil llega con colmillo comercial, y se encuentra con que nadie sabe distinguir un cliente sano de uno en riesgo. El Health Score existe, pero es una capa visual sobre una operativa que no sabe quién actúa, cuándo actúa ni con qué criterio. Así que el perfil comercial hace lo único que puede hacer: vender a ciegas, perseguir renovaciones sin saber cuáles están realmente en peligro y proponer expansión a clientes que están a dos trimestres de irse porque le han dicho que “estaba contento”.
Mientras tanto, el founder sigue siendo el CSM informal de las cuentas grandes, el que lleva la relación y parte de la operativa, el que se dedica a operar dejando la estrategia de lado y el que era exactamente lo que la contratación tenía que resolver.
Cómo se estanca la carrera (lado CSM)
La trampa tiene un segundo lado, y casi nadie lo cuenta.
Para quien lleva años como CSM, estas dos rutas son la salida real al techo de “más cuentas o manager de CSMs”.
- CS Ops, para quien descubrió que lo que le gusta no es la cuenta sino el sistema: diseñar procesos, conectar datos, construir la máquina que hace que el resto funcione.
- CS Revenue, para quien se siente cómodo en la conversación comercial: renovaciones, expansión, ownership de NRR.
Pero los años de CSM no te preparan automáticamente para ninguna de las dos. Te dan la materia prima (conocer al cliente desde dentro, saber exactamente dónde se rompe la operativa porque la has sufrido) pero cada ruta exige desarrollar un músculo distinto. Una pide pensamiento de sistemas y la otra, instinto comercial. Pero hay una tercera variable que casi nadie evalúa antes de aceptar la oferta: la empresa.
Porque un CS Ops brillante en una startup sin datos fiables acaba haciendo dashboards decorativos, y un CS Revenue con talento en una empresa que no distingue clientes sanos de clientes en riesgo acaba quemándose persiguiendo renovaciones imposibles de anticipar.
El perfil correcto en la empresa equivocada no es una promoción, sino una carrera estancada con otro título.
⚠️ Otro caso real. El CEO de una startup no paraba de repetirle a su equipo de ventas y account management: “¿Por qué no vendéis más? ¿Por qué no delegáis el papeleo? ¿Por qué no anticipáis lo que necesita el cliente?”. Lo que el equipo no decía en voz alta: no había información y no había sistema. Para saber cómo estaba un cliente tenías que perseguir varias reuniones y rastrear sus últimos movimientos e incidencias. Y estaban cansados de ir a por revenue con un cliente que llevaba semanas con su entorno caído y sin respuesta.
Cuándo sí
Aquí es donde los dos lados se encuentran, porque la respuesta es la misma pregunta hecha desde dos sillas: ¿existe el sistema?
- CS Ops tiene sentido cuando ya hay algo que operar: un journey definido aunque sea imperfecto, un handover entre Ventas y CS que funciona la mayoría de las veces, datos que el equipo realmente usa para decidir. Su trabajo entonces es escalar y refinar. Contratado en ese momento, un CS Ops multiplica. Contratado antes, documenta el caos.
- CS Revenue tiene sentido cuando la empresa ya sabe distinguir un cliente sano de uno en riesgo. Y no con un semáforo bonito, sino con criterio operativo: quién mira las señales, qué activa cada señal, quién actúa. Su trabajo entonces es capturar valor donde ya existe. Contratado en ese momento, convierte retención en crecimiento. Contratado antes, monetiza a ciegas.
Y la secuencia, antes de contratar a estos perfiles empieza por diseñar la arquitectura: qué información entra, qué decisiones se toman, qué acciones se activan, quién es dueño de qué… Porque sin este diseño, el fichaje es tirar el dinero a un pozo.
La pregunta que ordena todo
En tu empresa:Según el perfil que tengas haz lo siguiente:
- Si estás contratando: antes de abrir la oferta, escribe en una página qué sistema le vas a entregar a ese perfil el primer día. Si la página se queda vacía, ya sabes qué va primero.
- Si eres ese perfil y estás eligiendo tu siguiente paso: en la entrevista, pregunta por el sistema, no por el título. Pide ver el handover y pregunta quién actúa cuando un cliente entra en riesgo. Las respuestas te dirán si vas a construir sobre cimientos o a heredar el caos con un cargo nuevo.
En ambos casos, la decisión correcta no es “qué perfil”, es “qué orden”.
En tu situacion:👉🏻 Si eres del equipo de CS, ¿qué consejo darías para solucionar tus problemas en el día a día?
👉🏻Si eres del equipo de contratación, ¿tienes el sistema montado para retener talento y que tu próxima contratación no suponga un coste?
Y si estás en el lado founder de esta conversación y la página se te ha quedado vacía, es exactamente el tipo de arquitectura que diseño con empresas B2B SaaS que crecen en ventas y pierden revenue después de la firma.
Artículos relacionados